Siempre he querido
escribir sobre los colores que nos favorecen, para que las mujeres
que se crucen con este artículo puedan tener un mejor conocimiento
del color y aprender a usarlo a su favor. Lo primero es saber
si la tonalidad de la piel es cálida o fría.
Los colores
están clasificados en grupos de cálidos (amarillos y rojos) y fríos
(verdes y azules). El fundamento de esta división radica simplemente en la
sensación y experiencia humana más que en una razón de tipo científica.
Los colores cálidos en matices claros: cremas y rosas, sugieren
delicadeza, feminidad, amabilidad, hospitalidad y regocijo y en los matices
oscuros con predominio de rojo, vitalidad, poder, riqueza y estabilidad. Por
asociación la luz solar y el fuego al rojo-anaranjado, al amarillo, etc.
Los colores fríos en matices claros expresan delicadeza, frescura,
expansión, descanso, soledad, esperanza y paz y en los matices oscuros con
predominio de azul, melancolía, reserva, misterio, depresión y pesadez. Se los considera por asociación con el agua al
azul, violeta y verdoso.
Para determinar
cuál es tu tonalidad es muy importante hacer una prueba de color, alrededor de
tu cara pon una tela dorada y luego una plateada, la colocas como si fuera un
manto que solo deja ver tu cara, puedes tomar un vestido o una
bufanda de alguno de estos colores para hacer la prueba.
Cuando utilizas el
tono que más te luce, tus rasgos se ven más bonitos, la piel se ve más suave,
tus ojos brillan, los dientes parecen más blancos, te vez más joven; luces tu
belleza. Lo importante es verse bonita de una manera sencilla y evitar
algo que no realce nuestros mejores atributos.





.jpg)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario